Nos apasiona el mundo del masaje y nuestro equipo no deja de formarse para integrar nuevas disciplinas en nuestra carta, ampliar nuestros conocimientos y tener una visión más profunda del bienestar. Hoy compartimos con vosotros la historia y los beneficios del Masaje Sueco.

Pehr Henrik Ling

Pehr Henrik Ling, nacido en 1776, vivió una vida difícil. Se enorgullecía de poder reducir sus necesidades al máximo en cualquier momento, una habilidad que aprendió después de años de estrecheces y dificultades, como cuando participó en la batalla naval de Copenhague como voluntario el 2 de abril de 1801. Las duras condiciones de sus primeros años tuvieron consecuencias demoledoras para su salud: con no más de 25 años sufría reumatismo, enfermedad pulmonar y había desarrollado gota en su brazo.

Pero en 1804 Ling descubrió su pasión por la esgrima y, gracias a la práctica regular de este deporte, su salud mejoró. Después de tres años, recuperó totalmente la capacidad de movimiento de su brazo, comprobando por sí mismo los efectos beneficiosos del ejercicio físico. Y es que esta idea tan común a día de hoy —el uso del entrenamiento como terapia—, era completamente revolucionaria en el siglo XIX

Ling decidió aplicar su experiencia para beneficiar a los demás y en 1813 fundó el Royal Central Institute of Gymnastics (RCIG), para la formación de instructores de gimnasia en Estocolmo. Allí desarrollaría muchos inventos innovadores y que podemos encontrar a día de hoy en cualquier gimnasio, como las espalderas, el potro y las vigas de equilibrio pero, al contrario de lo que podemos ver en numerosas páginas de internet, no fue el creador del Masaje Sueco.

¿Cómo surge esta confusión histórica que ha sido publicada en tantas páginas?



El Masaje Sueco fue inventado por el doctor holandés Johann Georg Mezger que, usando técnicas francesas de masaje, desarrolló un sistema de cinco técnicas terapéuticas para tratar a los pacientes. Los nombres con los que Mezger bautizó esas técnicas (effleurage, petrissage, fricción, tapotement y vibración) fueron utilizados también para traducir las técnicas de masaje descritas por Ling en los movimientos de Gimnasia Sueca —no del Masaje Sueco—, y así nació el error que aclaró en 1986 la historiadora Patricia Benjamín: no fue Ling ni el Royal Central Institute of Gymnastics quienes crearon las bases del Masaje Sueco, sino Johann Georg Mezger.

Masaje Sueco

¿En qué consiste el Masaje Sueco?

El Masaje Sueco persigue eliminar las tensiones y reafirmar músculos y articulaciones mediante un efecto tonificante y relajante que favorece la circulación sanguínea y linfática y la eliminación de toxinas. Es el sistema de masaje más convencional, en el que el cliente se acuesta en una camilla y se cubre con una toalla o sábana para un tratamiento de masaje de cuerpo completo, excepto en las zonas que estén contraindicadas por alguna lesión o donde el cliente solicite que no se las toque por pudor. Las técnicas del Masaje Sueco son, como hemos visto, effleurage (caricias largas y deslizantes), petrissage (levantar y amasar los músculos), fricción (movimientos de frotamiento circulares firmes y profundos), tapotement (movimientos de percusión o golpecitos rápidos) y vibración (sacudidas o vibraciones rápidas). El Masaje Sueco también se puede combinar con aceites esenciales, inhalaciones, masajes profundos y estiramientos para un efecto más profundo y duradero. Al tratarse de una terapia segura y libre de sustancias químicas tiene pocas contraindicaciones y, gracias al contacto y a su dimensión experiencial, aporta numerosos beneficios para la mente y el estrés.

Masaje Relajante Europeo

Beneficios del Masaje Sueco

1. Alivia el dolor y la tensión muscular: al trabajar en los músculos para relajarlos y aliviar la presión de las fascias, este masaje reduce los niveles de tensión muscular y el dolor.

2. Mejora la circulación: el Masaje Sueco promueve una mejor circulación sanguínea y linfática. Esto permite que los nutrientes y el oxígeno lleguen a los músculos, lo que ayuda a prevenir la fatiga muscular y mejora la resistencia. Además, mejora la eliminación de desechos y toxinas del cuerpo mediante la activación natural del drenaje del organismo.

3. Mejora la flexibilidad y la movilidad: este masaje estira los tejidos y ayuda a aliviar la rigidez muscular y a mejorar la movilidad. Esto mejora la flexibilidad del cuerpo y reduce la probabilidad de lesiones y las famosas “rampas”.

4. Reduce el estrés y la ansiedad: un masaje exige un período de tiempo —universalmente establecido como una hora— de inmovilidad y tranquilidad. En un mundo de redes sociales y ciudades bulliciosas es, para muchos, el único contexto de relajación total que ayuda a relajar el cuerpo y la mente y a mejorar el bienestar general.

5. Ayuda a mejorar la postura: el Masaje Sueco ayuda a aliviar la tensión en los músculos y su flexibilidad, lo que ayuda a corregir la postura.

Masaje terapéutico

Consejos para disfrutar de un buen Masaje Sueco

1. Utiliza aceites esenciales para relajar los músculos antes de comenzar.

2. Establece una buena comunicación con tu terapeuta.

3. La presión debe ser firme, pero no demasiado fuerte.

4. Los movimientos deben ser lentos y suaves, usando el peso del cuerpo para aplicar la presión.

5. Las técnicas de amasamiento relajan los músculos y promueven la circulación.

6. Los movimientos de deslizamiento, tirones y estiramientos son ideales para aliviar la tensión muscular.

7. Los movimientos de vibración ayudan a aliviar la tensión profunda.

El Masaje Sueco es el masaje más conocido en occidente y es la base de muchas otras terapias, por eso nuestras masajistas también se han formado en este de masaje.

Si te ha interesado la historia y los beneficios de este masaje te invitamos a descubrirlo en Thai Spa Massage.

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